Tipos de coplas

La copla surge en España como una forma poética muy popular. Puede tener diferentes estructuras, pero generalmente es de cuatro versos. Podemos distinguir diversos tipos de copla de acuerdo a su estructura.

La copla surge en España como una de las tantas formas poéticas que existen. La misma puede tener diferentes estructuras, pero generalmente se compone solo de cuatro versos de diversa extensión silábica.

El nombre copla proviene del latín “copŭla”, que significa enlace o unión. Esta composición puede adoptar diversas formas como las coplas de arte menor, las de arte mayor, la de pie quebrado, que se diferencian en el número de versos y en su métrica y por la rima.

Los diferentes tipos de coplas

Coplas de arte menor

Las coplas de arte menor se pueden dividir en: cuarteta de romance, seguidilla y redondilla.

Cuarteta de romance:
Esta cuarteta está compuesta por versos octosílabos, con el primero y el tercero libres, y el segundo y cuarto con rima asonante.

Seguidilla:
Tiene el primero y el tercer verso, heptasílabos con rima libre. El segundo y el cuarto son pentasílabos con rima asonante.

Redondilla:
Tiene versos octosílabos, con el primero y el cuarto que riman entre sí, y el segundo y el tercero, rimando entre sí.

Coplas de arte mayor

Son las coplas compuestas por ocho versos con doce sílabas cada uno (dodecasílabos). De estos versos, riman entre sí: el primero con el cuarto, quinto y octavo; el segundo con el tercero; el sexto con el séptimo.

Coplas de pie quebrado

Esta copla es una combinación métrica donde se alternan un verso corto con otros más largos.

La métrica y las fórmulas características de la copla la emparentan con el romance, un género muy popular en la literatura española.

Ejemplo de coplas

La copla (de Manuel Machado)

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

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